“Dignas” durante un dia de retiro

Deseamos dar testimonio de la inspiración y el poder del Espíritu Santo que nos ha llevado a iniciar una organización de nombre “Dignified“, “Dignas”, que ha estado trabajando durante los últimos 13 años para restaurar la libertad, la esperanza y la vida de las comunidades y de las víctimas devastadas por la prostitución, la trata de personas y la explotación sexual comercial en Uganda. A lo largo de los años, hemos sido testigos de la conversión y el crecimiento de muchas mujeres y hombres. Hemos visto la completa transformación, avivamiento y renovación de las familias, reorganizando sus medios de vida a través de nuestro programa centrado en Cristo.

Durante la última década, alentados por el ejemplo de nuestro Señor al acercarse a María Magdalena y por su respuesta a la acusación impuesta a la mujer adúltera, “Dignas” comenzó a salir con las niñas y mujeres que trabajaban como prostitutas en los barrios bajos, calles, burdeles, bares y centros recreativos en Kampala, la capital de Uganda.

Luego, comenzando con retiros de un día, durante los cuales nuestro equipo compartió la palabra de Dios junto con comidas sencillas, el trabajo de “Dignas” ha crecido para incluir más actividades de divulgación.

Durante el día y la noche, “Dignas” se ha acercado a más centros de trabajo sexual, ha creado un programa de apoyo y rehabilitación y un programa separado que se centra en la rehabilitación de niños nacidos en contextos de prostitución. De la experiencia con numerosos supervivientes a lo largo de los años, se ha  llegado a apreciar el papel central de las familias saludables y funcionales para poner fin a la explotación y a los abusos sexuales comerciales.

Ahora también enfocamos nuestros esfuerzos preventivos en ayudar a las personas que viven en las zonas más propensas a la pobreza y comunidades afectadas, con el fin de entender cómo fomentar un ambiente dentro de sus hogares que les permite profundizar en la fe, el amor y la sabiduría práctica, junto con sus familias, para que pueden superar los numerosos desafíos y presiones que pueden obligarlas a volver a la prostitución. 

Un barrio de Kampala

Deseamos destacar brevemente y compartir las asombrosas historias de dos hijas de Dios, quienes encontraron el amor y el cuidado de Dios a través de “Dignas”, Jane y Gloria. “Dignas”  conoció a estas jóvenes de 17 y 20 años respectivamente, en el comercio sexual, por medio de nuestros programas, hace 7 años. A través de nuestro apoyo psicosocial e intervenciones educativas dadas a cada una de ellas, hemos sido testigos de la mano de Dios que sostiene a estas hijas suyas que han surgido maravillosamente como miembros fuertes de la comunidad y que están influyendo positivamente en miembros de sus familias y de sus comunidades.

Cada una de ellas ahora es independiente. Jane se graduó recientemente, con título de honor, en Consejería (2da clase división superior) y se especializa en el trabajo con niños. Ella también maneja su propio negocio artesanal africano en uno de los municipios ubicados en el Gran Kampala. Jane se casará pronto este año.

Gloria, por otro lado, ha experimentado la providencia de Dios de muchas maneras: “Dignas” le ofreció aprender moda y diseño en uno de los institutos terciarios en Kampala, estudios que completó con éxito en 2015.

Fuimos testigos de la bondad de Dios en la vida de Gloria en diciembre de 2015, cuando se unió a su esposo en santo matrimonio. Gloria tiene actualmente su propia boutique de moda y diseño en la ciudad.

A pesar de los desafíos y sacrificios que nuestro equipo encuentra para acercarse y viajar con varias otras niñas y mujeres, estas historias del evidente poder de restauración de Dios a través de nuestras simples acciones, nos sigue convenciendo de su corazón y nos llama a cada uno de nosotros a salir al encuentro de los marginados de la vida y de la sociedad.