El 23 de septiembre de 2021 se concluyó la fase diocesana del proceso de beatificación de una familia asesinada al comienzo de los terribles acontecimientos de Ruanda: la familia Rugamba.

Cyprien Rugamba fue un gran intelectual ruandés, poeta, autor y compositor, nacido en 1935. Ingresó en el seminario en 1954, pero lo abandonó en 1959 al perder la fe tras leer a los filósofos existencialistas.

Cyprien fue nombrado director del Instituto Nacional de Investigación Científica (INRS) de Butare. Se convirtió en uno de los mayores especialistas de la lengua ruandesa, el kinyarwanda. Estudió la cultura de su país, que amaba con pasión. Este estudio le llevó a la convicción de que Ruanda es una. Una cultura, una lengua y un pueblo: los ruandeses. Cyprien fue el apóstol de este único pueblo, sin dejarse atrapar por quienes intentaban dividir la sociedad ruandesa en diferentes grupos étnicos. La labor de Cyprien fue reconocida tras su muerte y en 2018 fue proclamado testigo de la unidad por la Comisión de Unidad Nacional y Reconciliación de Ruanda.

La familia Rugamba vivía en Butare y tenía muchos hijos. Un día, la esposa Daphrose descubrió la Renovación Carismática a través de dos amigos evangélicos, por lo que reforzó su oración por la conversión de su marido.

En 1989, Cyprien perdió su trabajo y se trasladó con su familia a Kigali, donde se unió al grupo de oración del Corazón Misericordioso de Jesús. Daphrose pronto se convirtió en su líder. Fue durante este periodo cuando los Rugamba conocieron a la Comunidad Emmanuel y la dieron a conocer en Ruanda. Dedicaron los últimos años de su vida a la evangelización y al servicio de los pobres. Fue Daphrose quien sugirió a su marido que se ocupara de los niños de la calle en Kigali.

El 7 de abril de 1994, los soldados de la guardia presidencial asaltaron la casa de la familia. “¿Sigues siendo cristiano?”, le preguntó su líder a Cyprien. “Sí”, respondió. Los soldados reunieron a toda la familia en el jardín y les dispararon. Junto con sus padres, murieron seis de sus diez hijos: Emerita, Serge, Cyrdy, Dacy, Cyrdina, Ginie y su primita Gabrielle.

Si la Iglesia confirma el martirio de esta familia, serán beatificados como familia, lo que es muy raro. Hay que remontarse a las familias mártires de Roma para encontrar ejemplos. Entre ellos, en el siglo IV, están San Flaviano y Santa Dafrosa (la patrona de Dafrosa Rugamba -¿coincidencia?) y sus dos hijas, Santa Bibiana y San Demitri. 

 

Jean-Luc Moens

Comunidad de Emanuel

 

 

 

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