Del 10 al 14 de noviembre de 2025, el Servicio Internacional de Comunión CHARIS (CISC) se reunió en Marija Bistrica – Zagreb, Croacia, para su reunión anual. Fue una semana intensa, rica en espiritualidad, oración, discernimiento y colaboración internacional, que permitió profundizar en la comunión y aclarar la misión encomendada a la corriente de gracia en el mundo.
Una semana de oración y discernimiento
Desde el primer día, el programa se centró en la guía del Espíritu Santo, con oraciones matutinas y celebraciones eucarísticas diarias. Las sesiones de trabajo se desarrollaron en un ambiente de profunda escucha mutua y escucha a la Iglesia.
Los temas clave abordados fueron:
- Informes de los continentes y comisiones.
- Propuestas clave para el bienio 2026-2027.
- Iniciativas de formación (Curso de Liderazgo, Escuela de Carismas).
- Preparativos para el 60º aniversario de la Renovación Carismática Católica (RCC).
- Publicaciones, proyectos y aspectos financieros de CHARIS.
- Momentos de discernimiento sobre la misión actual de CHARIS.
Experiencias de Gracia particularmente significativas
Aunque toda la semana fue una experiencia de gracia, dos momentos dejaron una profunda huella espiritual en todos los participantes: la noche de oración vivida junto con el Servicio Nacional de Comunión de Croacia y la peregrinación a la tumba de San Simeón en Zadar.
Noche de oración con la Fraternidad Nacional de Croacia
La reunión de oración del jueves por la noche con la Renovación Carismática Católica (RCC) de Croacia fue un verdadero punto culminante. Fuimos recibidos con una calidez y una alegría extraordinarias, en un espacio donde la adoración viva y sincera permitió a los líderes de todo el mundo orar e interceder libremente por las naciones. Los testimonios, los cantos y el silencio crearon un hermoso mosaico de unidad. Fue un verdadero encuentro: con Dios, con los demás y con el fuego vivo del Espíritu. Muchos participantes se marcharon visiblemente conmovidos, renovados y fortalecidos para la misión.
Peregrinación a la tumba de San Simeón
Otra experiencia inolvidable fue la peregrinación matutina a la iglesia de San Simeón en Zadar. Estar ante las reliquias del santo que sostuvo a Jesús en sus brazos y lo proclamó «luz para alumbrar a las naciones» fue profundamente conmovedor. Este momento de oración recordó a todos que la misión de CHARIS hoy es llevar esa misma luz al mundo, especialmente en estos tiempos de confusión y hambre espiritual.
Al final del programa, los participantes se llevaron a casa una unidad renovada, claridad de misión y un sentido más profundo de pertenencia a la familia global de la RCC.
Los dos momentos más llenos de gracia, la noche de oración y la peregrinación, permanecen como recordatorios duraderos de que el corazón de nuestro servicio está siempre arraigado en la oración, la comunión y el encuentro con el Señor.
Que el fruto de esta semana en Zagreb siga trayendo abundantes bendiciones a CHARIS y a toda la Iglesia.
¡Ven, Espíritu Santo!
Andrés Arango




